La dieta con té rojo

La dieta con té rojo

Esta bebida natural es de origen chino y el proceso para conseguirlo parte de la fermentación del  verde en barricas de roble durante un tiempo determinado. Desde tiempos antiguos tradicionalmente ha sido utilizado para prevenir enfermedades y mantener buena salud, es excelente para fortalecer el sistema inmunológico en general.

Siempre se han conocido las infusiones como buenas aliadas para perder peso, pero el té rojo en concreto es la infusión por excelencia de las dietas debido a su función depurativa y desintoxicante al acelerar el metabolismo del hígado. Uno de los aspectos destacables, es que permite que las grasas tengan una mejor combustión; de esta manera se favorece la absorción adecuada de nutrientes en el intestino e impulsa la eliminación de las toxinas.

Además, la gran fama del té rojo proviene de su propiedad como reductor de grasas (con un mínimo de esfuerzo) y colesterol.

Propiedades específicas del té rojo que benefician tu dieta

  • Las catequinas del té, presentes en el Pu erh, son los ingredientes encargados de combatir los radicales libres.
  • Es una bebida considerada muy digestiva, ya que impide la acumulación de grasas con la generación de epinefrina, que hace que esta infusión sea muy indicada en las dietas.
  • Actúa como depurador del organismo desde tiempos ancestrales en China, ya que se emplea para la limpieza del estómago o el bazo, así como de la sangre de toxinas ingeridas.
  • Es uno de los tipos de té que contribuyen en mayor medida a combatir el colesterol, puesto que los agentes que actúan en la fermentación generan Lovastatina, una sustancia idónea para reducir los niveles de colesterol.
  • Combinado con dieta y ejercicio, se trata de un producto con grandes beneficios en cuestiones de bienestar general.

Dieta con té rojo recomendada por los expertos

En el desayuno:
Una taza de té rojo, un zumo de naranja o una pieza de fruta, una tostada de pan integral o dos barritas de cereales bajas en calorías.

En el almuerzo:
Ensalada de arroz, arroz con verduras o arroz a la cubana y tortilla a la francesa, una pieza de fruta y una taza de té rojo.

En la cena:
Sopa de arroz con pescado a la plancha y ensalada o ensalada de lentejas más una pieza de fruta y una taza de té rojo.

Para tener en cuenta

Esta dieta está contraindicada para mujeres embarazadas y niños, así como para cualquier persona que tenga delicados problemas de salud.

Trucos para cocinar con té

Trucos para cocinar con té

Si eres de esas personas que les gusta fusionar el té con el arte gastronómico, este artículo es para ti.

Utilizar el té en las recetas culinarias puede ser una manera muy interesante de enriquecer nuestros platos y de descubrir nuevos sabores. Es importante tener en cuenta que para cocinar con té puedes usar el té en polvo, en infusión o las hojas desecadas. Esto da muchísimas posibilidades de variar.

 

Ten en cuenta estos consejos antes de empezar

Procura apostar por materia prima de calidad, y en algo tan delicado como el té el resultado final dependerá mucho de esto.

El té rojo debe estar fresco, por lo que si no vamos a usarlo muy a menudo es mejor comprar cantidades más pequeñas.

El mejor lugar para conservarlo es un recipiente hermético, en un lugar fresco y oscuro, lejos de olores extraños.

Es muy recomendable usar té recién preparado, ya que con el pasar de las horas el sabor se puede distorsionar.

 

Trucos para la preparación de tus recetas

En las recetas que lleven azúcar, puedes incluir el té:
Introduce un té aromático en un tarro de azúcar y déjalo reposar unos días antes, agitando el bote de vez en cuando. Así obtendrás azúcar aromatizado para tu preparación.

En cualquier receta que lleve agua o leche puedes utilizar una infusión:
Puedes utilizar tu té rojo o cualquier otro té favorito haciendo una infusión en agua o leche y utilizar el resultado en las cantidades requeridas por la receta. Esto le dará sabor y color a tus preparaciones tanto dulces como saladas: Postres, tortas, sopas, cremas, masas, salsas, etc.

El té en polvo en las recetas:
Puedes mezclarlo con los ingredientes sólidos de una receta, como si fuera una especia más. En este caso el té no se disolverá, por lo que no teñirá tus platos. Si lo usas en panes y bizcochos, el té en polvo aportará toques de color en forma de motitas.

No olvides que los tés de frutas abren una amplia gama de posibilidades para experimentar en postres y dulces. Las infusiones más herbales son ideales para los platos salados.

 

Un par de recomendaciones

Arriésgate a probar distintas variedades de tés en tus recetas de cocina, así podrás experimentar nuevas y únicas experiencias.

Precalienta la taza para el té y calcula el tiempo que necesita para infusionar, recuerda que la infusión de cada té depende de la cantidad de hojas, de si están rotas, enteras o en polvo (más rotas, menos tiempo) y de la temperatura del agua (más temperatura, menos tiempo).

Los beneficios del té rojo en el desayuno

Los beneficios del té rojo en el desayuno

Tanto el té rojo como el té verde, son tés que se beben con frecuencia en ayunas para perder peso. El rojo tiene un sabor y un efecto más energético y es más recomendado para el invierno, el verde es más ligero y tal vez más adaptable al “target” occidental.

El té rojo posee tiaminas que hacen que la teína se vaya absorbiendo de forma progresiva durante varias horas, esta es una de las razones, no la única, por la que el té despierta pero no estresa ni el sistema nervioso ni el corazón, por esa razón es muy recomendado y saludable consumirlo para iniciar el día, aunque esto no es sinónimo de que sea la única hora en la que será beneficioso (ya que tomar el té después de una gran carga de comida con la que ocasionalmente nos tentamos, es una alternativa para digerirla, así se acelera la quema de grasas estimulando el metabolismo).

Hay que tener en cuenta que un desayuno debe ser equilibrado y contener también carbohidratos, proteínas y grasas. El té es una opción de acompañamiento adecuado (antes del desayuno o junto con este) o de primera bebida antes de ejercitarse (para los que realizan esta actividad en ayunas o practican el “ayuno intermitente”), pero no reemplaza un desayuno completo.

Muchas personas acompañan un desayuno equilibrado con té en lugar de café para evitar el efecto de irritación gástrica que sufren con el café y además porque el té les resulta más agradable. Por ende, comen menos y se sienten satisfechos durante más horas del día.

Claro está que si sufres de acidez, ten en cuenta estas recomendaciones para evitar dicho inconveniente:

    • Dejar la bolsita de té en el agua menos de 3 minutos. Así logrará menor cantidad de taninos.
    • Agregar un poco de leche. Esta contrarrestará la acidez.
    • Ingerir unos bocados del desayuno antes del té.

La naturópata Denisse Ortiz, afirma que “a quienes más favorece el té rojo es a aquellas personas que sufren de dislipidemia o colesterol alto, porque ayuda a la combustión de grasa en el hígado (ideal para las personas con hígado graso) y a aquellas que quieren bajar de peso, ya que estimula la diuresis (cantidad y calidad de orina)”.

Lo delicado del té rojo es su administración: ya que es alto en teína y cafeína está contraindicado que las personas con hipertensión arterial beban más de dos tazas al día. Los niños menores de 8 años tampoco deben consumirlo. Expertos en el tema, recomiendan además, para quienes se encuentren en estado de embarazo, abstenerse durante los primeros 3 a 4 meses de gestación y durante el periodo de lactancia.

Cómo preparar un perfecto té rojo

Cómo preparar un perfecto té rojo

El té rojo es bastante peculiar desde la forma de elaboración (se fermenta en un entorno adecuado por un determinado período de tiempo, lo que le da su característico sabor y en gran parte sus propiedades) hasta su forma de preparación.

¿Su proceso de elaboración interfiere a la hora de preparar una taza perfecta? Aquí te enseñaremos cómo prepararlo de una forma correcta.

En China (lugar de origen) tienen una meticulosa forma de prepararlo, guiada por reglas y protocolos tan estrictos que se vuelven todo un arte a la hora de llevarlo al lugar en el que será disfrutado. Incluso, si no se produce en la zona de Yunnan, donde el terreno y el clima le imprimen su carácter y, según las reglas establecidas, no es un verdadero té rojo.

El té rojo también se obtiene de las hojas de la Camellia Sinensis, al igual que las variedades de té negro y verde, difiere totalmente de dichas clases de té por su modo de elaboración: las hojas se someten a un proceso de fermentación en el que distintos hongos y bacterias modifican la naturaleza del té y hacen efecto sobre el sabor y las propiedades para la salud.

Preparación

Para empezar, hay que asegurarse que el lugar donde se consigue sea confiable y de calidad. No es necesario ningún tratamiento especial antes de realizar la infusión, solo sigue estos pasos:

  • Utiliza aproximadamente una cucharadita (3 gramos aproximadamente) de hojas sueltas por cada taza de té.
  • Deja la infusión efectuándose durante el período de cinco minutos.
  • Cuela ¡y listo! Disfruta de tu saludable y delicioso té rojo.

Acerca del sabor

El té rojo, gracias a su proceso de elaboración del que ya hablamos, difiere de los demás tés en sus propiedades, su aroma, su color y claramente su sabor (que varía en el mismo tipo de té, según el tiempo de fermentación que ha llevado en su proceso: mientras menos fermentado esté, su sabor será más floral y un poco amargo; por su parte, los más fermentados poseen notas más suaves y complejas, con destellos de moho).

¡Así que a disfrutar de tu té rojo correctamente!

Gracias a que posee un sabor terroso, lo puedes combinar a la perfección con carnes, alimentos grasos o muy especiados, setas y quesos fuertes (como el queso de cabra). Por lo general, lo suelen tomar con platos salados, aunque también puedes beberlo acompañado de un trozo de chocolate negro.

Conocemos las propiedades del té rojo

Conocemos las propiedades del té rojo

Lo que hoy día conocemos como té rojo, en sus orígenes era llamado té Pu-erh, el té más selecto de China y, también conocido como »el té de los emperadores», ya que en la antigüedad estaba reservado únicamente para la alta nobleza, que lo utilizaban como bebida relajante y con fines medicinales.

El té rojo es proveniente de las mismas hojas que el té verde, pero la diferencia está en la post-fermentación a la que se le somete. Las hojas de té se almacenan en barricas de bambú o roble, durante unos dos años mínimo e incluso llegando a los 60 años de almacenamiento.

 

Propiedades y beneficios

Desde varios años atrás, el Té Rojo posee una gran fama en Occidente gracias a los resultados de diversos ensayos clínicos, que han verificado sus propiedades beneficiosas para la salud, como la ayuda en la pérdida de peso, la reducción del nivel de colesterol en sangre y facilitar la digestión.

Beneficios en la pérdida de peso:
Las propiedades para perder peso son las que han llevado al té rojo a la fama por encima del resto de tés. El té rojo es un perfecto aliado natural en las dietas para adelgazar, ya que su toma contribuye a la eliminación de grasas que acaba convirtiéndose en una pérdida de peso corporal. Esta acción quema grasas se obtiene gracias a la aceleración del metabolismo del hígado, que produce la toma de té rojo, y que favorece una eliminación más rápida de las grasas. Esta propiedad además ayuda a prevenir y mejorar el hígado graso.

Beneficios en la reducción del nivel de colesterol:
El té rojo era muy conocido antiguamente como remedio natural para reducir la grasa de la sangre. Un menor nivel de grasa en la sangre supone un descenso del colesterol, por lo que esas personas que padezcan colesterol alto pueden probar a tomar una taza de té rojo después de las comidas para regular dicho nivel.

Beneficios en la digestión:
El té rojo es perfecto para ayudarnos en el proceso de la digestión. Una taza de té rojo después de comer ayudar a promover la secreción de ácidos gástricos y regular el proceso químico y mecánico de la digestión. Además, esta estimulación también acelera la metabolización de los alimentos, por lo que ayuda en no absorber tantas grasas ni tantas toxinas como se haría sin esta bebida.

Y como la “cereza en el pastel”, el té rojo no solo tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo, también posee un inconfundible y delicioso sabor.